Presentamos ahora en nuestro tributo a nuestras personas especiales y a la labor de sus familias,  a Ángel y a su mamá Elena. 

 

Ángel es el tercer hijo de Elena. Cuando nació tuvo una insuficiencia que le provocó Parálisis Cerebral Infantil (PCI). Elena comienza nuestra entrevista contándonos cómo es él.

 “Ángel es nuestro hijo muy especial, es muy visual y auditivo. Es muy alegre, le encanta la música”.

Nos comenta su mamá lo primero que sucedió después de su nacimiento: “Acudimos a los especialistas neonatólogos y a cuanto experto se fuera requiriendo”.

¿Como persona, como madre y esposa qué viviste? “Cambió la vida radicalmente para toda la familia ya que aunque seguía atendiendo a todos, la situación de salud de Ángel requería de todo mi tiempo y atención.

Los hijos mayores que eran una niña y un jovencito tuvieron que hacerse más responsables pues mi esposo se iba a trabajar y yo me dedicaba al cuidado del bebé así como a buscar médicos y a realizar las terapias para él”.

Muchas emociones y pensamientos moldearon la vida de Elena. “Pensé  que tenía que salir adelante como mamá , esposa y ahora cabeza de todo ese grupo multidisciplinario que yo estaba formando en torno a Ángel.

Me sentía muy sola y a contracorriente pues las expectativas de nuestro hijo eran nulas. Sin embargo, tuvimos también un gran regalo aunado a la llegada de un hijo tan maravilloso como Ángel, conocimos la misericordia que es el amor mismo de Dios y eso nos bastó para pasar muchísimos momentos verdaderamente difíciles”.

Al preguntar cómo cambió la dinámica de la familia nos comenta: Mis hijos mayores nos apoyaron demostrándonos lo tremendamente responsables que eran y lo maduros que tuvieron que ser a sus tempranas edades, pues mientras los demás chicos jugaban o tenían otro tipo de actividades, ellos asumieron sus propias responsabilidades apoyando en casa o sacando adelante sus propias tareas escolares ya que mi marido y yo nos dividíamos entre el trabajo o realizando viajes con Ángel para hacer terapias de rehabilitación.

El apoyo de nuestros familiares también ha sido muy valioso para lograrlo.

A Ángel siempre se le han dado todas las atenciones, terapias y rehabilitaciones y la participación de cada uno en nuestros respectivos roles, lo veo como un gran logro familiar, donde todos hemos puesto lo mejor de nosotros”.

¿Consideras que tenemos en nuestras instituciones educativas de Nuevo León una cultura adecuada para el desarrollo de los niños y niñas con capacidades especiales?

“Tengo respuesta para ambas situaciones. En nuestro camino tuvimos que vivir experiencias desagradables al encontrarnos con algunos maestros quienes tienen el concepto de darles a los niños “lo que sobre” y no tener la formación de ser personas incluyentes.

Sin embargo también creo que que empezamos a tener frutos del trabajo de instituciones tan maravillosas como ¨Unidos´ (quien acaba de cumplir 30 años) y de escuelas particulares que no solo dan acogida sino que además están preparados y capacitados para acoger a los niños y jóvenes con capacidades especiales.

Creo que se debe  comenzar por una formación básica que es el respeto, empatía y mentalidad de inclusión a todas las personas que tienen alguna discapacidad”.

Como ser humano, Elena nos comparte sus aprendizajes de vida:

“Hay cosas relevantes y otras que no lo son. El trabajo diario, la constancia y el esfuerzo dan frutos. Descubrí lo que es la verdadera amistad, el respeto y empatía hacia todas las personas. Aprendí a dar mi gratitud a Dios por sobre todas las cosas”.

¿Qué recomendarías a otros papás o mamás que recién descubren que algo es diferente en sus hijos? “Que traten de ver ´el milagro´ que acaban de recibir. Esto solo se puede ver cuando Dios nos regala su misericordia y nosotros nos acogemos a ella como única tabla de salvación si no, la batalla es más que difícil e imposible.

Esta condición de vida tendrá a lo largo muchas subidas y bajadas y hay que trabajar a tiempo y con constancia muy duro todos los días. Es un trabajo familiar.

También los invitaría a no cegarse de que no pasa nada, pues pasa todo. Entre más temprano se detecte la capacidad especial, es mejor.

Les diría que le hagan caso a su instinto, si por algo no te sientes a gusto o conforme con respuestas o maneras de alguna autoridad médica o personal de salud, es por algo, busca otras opciones”.

Finalmente Elena nos comparte un mensaje para todos los que nos encontramos en este espacio:

“Amen y respeten mucho a los niños  desde el primer momento. pues tienen su propio derecho a ese respeto y dignidad ya que todos formamos una misma sociedad”.

 


Muchísimas gracias por tu participación Elena, felicidades a tus hijos y a tu esposo por ser una familia entregada y unida apoyando a – como tu misma lo describes –  “tu gran ser humano, Angel”.

Categorías: Niños especiales